Con 15 metros de altura, galería y trampilla: el estudio del artista Hollegha era tan extraordinario como sus obras. Ahora su colorido arte se exhibe en Wiesbaden.
Quien quiera sumergirse en la pintura colorida y amplia tiene la oportunidad de hacerlo en el Museo Reinhard Ernst de Wiesbaden. Las obras monumentales del artista austriaco Wolfgang Hollegha (1929-2023) llevan a los visitantes a un viaje al expresionismo abstracto. La exposición estará abierta a los visitantes a partir del domingo (15 de marzo) y llevará por título “Wolfgang Hollegha. ¡No pienses, mira!”, como anunció el museo. Por tanto, el título se refiere a la preocupación central del arte de Hollegha: no analizar, sino ver.
Las pinturas de Hollegha se basaban principalmente en motivos concretos, como troncos, ovillos de lana o cestas, explicó el director Oliver Kornhoff. En un lento proceso de trabajo, el artista los transformó en composiciones abstractas de color de gran formato.
Hollegha ganó la atención internacional a finales de la década de 1950. Sin embargo, a principios de los años 60 se retiró a una granja cerca de Graz. Allí construyó, según sus propios planos, un estudio de madera de aproximadamente 15 metros de altura, con una galería de diez metros de altura y una abertura especialmente construida a través de la cual sus imágenes de gran formato podían salir del estudio. Según el museo, ésta es la primera exposición individual de Hollegha en Alemania.
dpa