Mientras que las elecciones municipales se celebrarán los días 15 y 22 de marzo, Laurent Lardeux, sociólogo del Instituto Nacional de la Juventud y de la Educación Popular, cree que los jóvenes no pierden el interés por los asuntos públicos, sino todo lo contrario. Si evita las urnas y las tarjetas de partido, observa, invierte masivamente en el campo asociativo y en colectivos informales, redefiniendo las reglas del juego democrático.
¿Están los jóvenes tan “desinteresados” y “desinteresados” en los asuntos públicos como a veces se dice?
Esta idea preconcebida persiste debido a la definición restrictiva que a menudo se da de compromiso, centrado en la participación electoral y el apoyo partidista. A la luz de estos criterios, podemos ver que los jóvenes se están quedando atrás. Durante las elecciones (presidencial y legislativo) de 2022, según la encuesta de participación del INSEE, el 24% de los jóvenes de entre 18 y 29 años se abstuvieron, frente a sólo el 9% de los jóvenes de entre 60 y 70 años.
Del mismo modo, aunque los partidos políticos y los sindicatos se preocupan por destacar a los jóvenes durante las manifestaciones, su membresía real en estas estructuras sigue siendo muy marginal. Entre el 2% y el 3% de los jóvenes menores de 30 años están sindicalizados, frente a alrededor del 10% de media de los franceses.
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