París, 16 de marzo (askanews) – La guerra en Medio Oriente, que estalló con el ataque estadounidense e israelí a Teherán, ha entrado en su tercera semana y está creando “la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero”. Haciendo balance de la situación energética tras el bloqueo del Estrecho de Ormuz, fue el número uno de la AIE, la agencia internacional de la energía, Fatih Birol, quien aseguró la capacidad de hacer frente a la situación gracias a los stocks, pocos días después de la decisión de liberar una cantidad récord de 400 millones en reservas estratégicas.
“Todavía tenemos muchos suministros”, dijo. “Esta liberación de reservas, cuando se complete, sólo reducirá las reservas de emergencia de los países miembros de la AIE en aproximadamente un 20%. En términos de existencias gubernamentales y existencias industriales mantenidas para bonos gubernamentales, si las sumamos, aún quedarán más de 1.400 millones de barriles, lo que significa que podremos hacer más más adelante cuando sea necesario”.
Estas intervenciones, sin embargo, siguen siendo una solución temporal: la única manera de estabilizar el mercado, explicó Birol, es reabrir el estrecho de Ormuz, un punto crucial por el que pasa alrededor del 20% de las exportaciones mundiales de petróleo en tiempos de paz.