El presidente estadounidense, Donald Trump, insinuó una “toma del poder” del país socialista en medio de tensiones entre Estados Unidos y Cuba. El republicano dijo a los periodistas en la Casa Blanca que cree que tendrá el honor de conquistar Cuba y explicó: de alguna manera, si liberará el país o tomará el control de él. Podía hacer lo que quisiera con la tierra. Trump no fue más específico.
El presidente de Estados Unidos dijo de Cuba: “Es un estado fallido. No tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada. Tienen una tierra hermosa”. Y: “Es una isla hermosa”.
Las relaciones entre La Habana y Washington han sido tensas desde la revolución socialista liderada por Fidel Castro en 1959. Bajo Trump, el gobierno de Estados Unidos ha ejercido una presión cada vez mayor, especialmente después del golpe de Estado estadounidense en Venezuela, donde el presidente autoritario Nicolás Maduro fue arrestado en la capital Caracas en enero y trasladado en avión a Nueva York. Allí Estados Unidos lo llevó ante los tribunales por “narcoterrorismo”. Esto significó la salida de uno de los partidarios más importantes de Cuba. Venezuela suministró principalmente petróleo a Cuba.
Cuba y Estados Unidos también están manteniendo conversaciones formales, confirmaron ambas partes. Trump dijo recientemente: “Cuba está en los últimos momentos de su existencia. Comenzará una nueva vida”.