Hoy lo que nos interesa es Irak. Un país con 1.500 kilómetros de frontera común con Irán; un país que conoce muy bien el precio de la guerra y que parece verse absorbido por el conflicto, a pesar de sí mismo. De hecho, crece la preocupación por este frágil Estado que todavía intenta abrirse camino bajo la presión de Washington y la influencia de Teherán.
Referencia