Este es, por tanto, uno de los primeros efectos directos de las elecciones municipales en la vida política del país. Tres semanas después de interrumpir sus trabajos, en el marco de la tregua parlamentaria vigente durante las elecciones municipales, nuestros 577 diputados volverán a los escaños de la Asamblea Nacional el 24 de marzo. Al menos… para la mayoría de ellos.
Si fueron 106 – o más de una sexta parte – los que se presentaron como líderes en las elecciones municipales, 17 diputados ganaron en la primera vuelta el domingo 15 de marzo. Obligándolos así a elegir entre su mandato en el Palacio Borbón y el de alcalde, combinación prohibida desde 2014: “Me hubiera gustado hacer ambas cosas, nos dicen los bancos de derecha, ¡pero ya no se puede!”.