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Foto de : La7

Gianni Di Capoue

El ex jefe de policía Franco Gabrielli intervino en el programa Otto e mezzo, conducido por Lilli Gruber en La7, abordando tres temas distintos durante el episodio del miércoles 18 de marzo: su relación con la política, el referéndum sobre la reforma de la justicia y el riesgo terrorista vinculado al conflicto en Oriente Medio. Sobre la posibilidad de su futuro compromiso político, Gabrielli se distanció, sin cerrar del todo todas las puertas. “He conocido la política, he apreciado sus cualidades y sus límites, pero no me atrae. No quiero parecer presuntuoso, pero he tenido la extraordinaria oportunidad de sustraerle todos los caprichos que un funcionario público puede sustraer. No tengo nada de qué quejarme, sólo tengo que decir gracias”, declaró, añadiendo que ahora se siente libre, como simple ciudadano, de expresar sus opiniones sin segundas intenciones. “Quienes me conocen – dijo – saben que siempre he ejercido el poder con profundo desapego. Si en la vida surgen situaciones en las que tengo que elegir, elegiré”. Así que nunca diría nunca…

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Durante el referéndum sobre la justicia, Gabrielli anunció su voto en contra de la reforma de la justicia, motivándolo con preocupaciones constitucionales. “Voto no en el referéndum porque temo una alteración de nuestra Carta Constitucional. Cada vez que nuestra Carta se ve afectada y en puntos delicados, hay preocupación”, declaró. El ex prefecto explicó entonces que creía que la reforma podría allanar el camino para un control progresivo del poder judicial por parte del ejecutivo y cuestionó el argumento de los partidarios del Sí de que esta disposición resolvería los problemas del sistema judicial italiano. “Los problemas de la justicia son la lentitud, la incertidumbre de la sentencia y su ejecución; no me parece que estos problemas se atiendan. Si ponemos en la balanza las modificaciones de la Constitución y los hipotéticos beneficios, es una partida absolutamente perdida”, concluyó sobre este punto.


En cuanto a la amenaza terrorista, Gabrielli nos instó a no subestimar los riesgos para Italia en el contexto de la actual guerra en Oriente Medio. “La preocupación por los ataques terroristas es legítima y concreta. La posibilidad de ataques se da tanto en la dimensión digital como en el terreno, porque el régimen iraní ha tenido, en los últimos años, la posibilidad de infiltrarse en organizaciones de diferentes tipos, incluidas las criminales. Será difícil negarse a mantener nuestra neutralidad desde el punto de vista de su sensibilidad. Los iraníes no pueden evitar considerarnos parte del mundo occidental. Ha habido una claridad bastante clara sobre el hecho de que no somos parte de esta guerra, pero sí somos parte de una alianza”, afirmó. explicar. Si bien reconoció la solidez de la tradición italiana en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado, Gabrielli advirtió que en una sociedad abierta el riesgo de sufrir daños concretos sigue siendo alto: “Las posibilidades de que estas amenazas obtengan resultados concretos son altas”, concluyó.



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