En última instancia, el déficit de la Seguridad Social es un poco menos significativo de lo esperado en 2025, gracias en particular a “con un coste ligeramente inferior al esperado”declaró la Dirección de Seguridad Social del Ministerio de Salud el jueves 19 de marzo.
El déficit asciende a 21.600 millones de euros, cifra inferior a los 22.100 millones anunciados en el presupuesto de seguridad social para 2025 y a los 23.000 millones previstos en la última evaluación votada en diciembre de 2025 por el Parlamento como parte del presupuesto de 2026. La diferencia con las previsiones de diciembre “principalmente debido a gastos inferiores a los esperados”explica el Departamento de Seguridad Social en un comunicado de prensa.
En particular, el déficit en el sector de los seguros de salud es menos significativo que el estimado en diciembre en 15,9 mil millones en lugar de 17,2 mil millones. En raras ocasiones, el gasto en seguro médico (objetivo de gasto nacional en seguro médico) es finalmente 500 millones de euros inferior a lo votado en el presupuesto de seguridad social para 2025 y confirmado en diciembre. Su importe asciende a 265,4 mil millones.
Los saldos relativos a las clases de accidentes de trabajo, enfermedades profesionales, familia y autonomía también son ligeramente mejores que los anunciados en diciembre. Sin embargo, el saldo de la vejez empeoró aún más respecto a lo previsto hace tres meses, situándose en -7,2 mil millones, frente a -6,3 mil millones en diciembre.
Un balance que sigue siendo “muy preocupante” para la UNSA
En comunicado de prensa, el sindicato UNSA saludó el presupuesto final “un poco mejor de lo esperado”pero quien queda “muy preocupante”. “La trayectoria de la Seguridad Social sigue estructuralmente degradada, sin perspectivas de volver al equilibrio”Así lo afirmó en un comunicado el secretario general del sindicato, Dominique Corona.
“UNSA llama a adoptar medidas fuertes y estructurantes para revisar el financiamiento de la seguridad social”En particular “hacerlo progresista” el CSG, o “reforzar los impuestos sobre sucesiones y patrimonio” y dentro “lucha eficaz contra el fraude”.
En lo que respecta al gasto, esto es especialmente necesario “Participar en una política de prevención ambiciosa, en particular mediante la exención de impuestos para los productos con un fuerte impacto en la salud”añadió.