8502e95d4afb78de4e7e61de43acb2b7-U74022811623DcN-1440x752@IlSole24Ore-Web.jpg

¿Cuántas muertes más serán necesarias antes de que dejemos de ver la guerra como una herramienta para resolver disputas entre estados o utilizarla para el deseo deliberado de dominar a otros pueblos? “Nunca más” fue la expresión adoptada por la comunidad internacional para condenar el holocausto judío. Hoy volvemos a presenciar una “guerra”. Más racismo. Siguen existiendo grandes desigualdades. Más violencia. Otro atentado”. Así lo declaró el presidente de la República, Sergio Mattarella, hablando ante el Bundestag alemán con motivo de la jornada nacional de luto, hablando de “un aumento de la crueldad: con la era atómica, un solo gesto puede borrar una ciudad y la inocencia misma del mundo”.

“Hoy, según las Naciones Unidas – prosiguió – más del 90% de las víctimas de los conflictos son civiles. Esto no puede permanecer ignorado y impune”. Según el informe publicado en abril por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas, hay 122 millones de refugiados, que aumentan año tras año, recordó el Jefe de Estado, subrayando que “no se trata de estadísticas. Son rostros, personas en movimiento, familias borradas, a las que se les está quitando el futuro que estaban preparando”.

Frenar la nueva afirmación del Dr. Strangelove de convertir una bomba en un arma

Para Mattarella, “ninguna circunstancia excepcional puede justificar lo injustificable: bombardeos en zonas habitadas, uso cínico del hambre contra las poblaciones, violencia sexual. El colapso de la distinción entre civiles y combatientes golpea el corazón del principio mismo de humanidad”. “La guerra siempre ha tenido como objetivo arrojar su sombra oscura sobre la humanidad – añadió -. El siglo XX transformó la tragedia de los soldados en una tragedia de los pueblos. En los pueblos de Europa y en las ciudades destruidas por los bombardeos, en los campos devastados, millones de civiles se convirtieron en objetivos. Las deportaciones y los genocidios caracterizaron la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces, el rostro de la guerra ya no se refleja sólo en el del combatiente, sino que se convierte en el del niño, la madre, el anciano indefenso. Esto es lo que Está sucediendo hoy en Kiev, en Gaza. Y por eso, según el Jefe de Estado, es necesario fortalecer el multilateralismo “que no es una burocracia, como pretenden los tiranos: es la herramienta que calma las diferencias y permite una resolución pacífica; es el lenguaje de la responsabilidad común”. También para frenar los “nuevos Doctor Strangeloves” que se vislumbran en el horizonte, con la afirmación de que deberíamos “amar la bomba”.

About The Author