175 personas resultaron heridas anoche en ataques iraníes contra las localidades de Dimona y Arad, en el sur de Israel, 11 de ellas de gravedad, según los médicos, después de que las defensas aéreas israelíes no lograran interceptar al menos dos misiles balísticos. Los medios israelíes informaron esto. El Centro Médico Soroka informó que 115 personas resultaron heridas en Arad, nueve de ellas en estado grave. Entre los heridos también se encontraba una niña de 5 años, escribe el Times of Israel. En Dimona, sin embargo, 60 personas resultaron heridas, entre ellas un niño de 12 años que se encuentra en estado grave, añade Ynet. Tras los ataques, el Primer Ministro Benjamín Netanyahu y el Jefe del Estado Mayor de las FDI, General Eyal Zamir, se comprometieron a seguir luchando contra los enemigos de Israel en “todos los frentes”. Luego, el ejército israelí dijo que la fuerza aérea estaba llevando a cabo una serie de ataques contra Teherán, dirigidos a la infraestructura del régimen iraní. Los medios estatales iraníes dijeron ayer que los ataques tuvieron como objetivo el centro de investigación nuclear de Israel, situado a unos 10 kilómetros de Dimona y a 30 kilómetros de Arad, en represalia por un presunto ataque estadounidense a la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz.