ARvin Khoshnood no sabe si podrá regresar a casa. Su casa está en Malmö. Llegó allí en 1999 después de que sus padres huyeran de Irán con él a principios de los años 1980. Allí estudió, conoció a su esposa y formó una familia. “Mi vida está en Malmö. Aquí no hay nada”, afirma. No se le permite decir dónde se encuentra exactamente ese “aquí” del que habla y desde donde llama. Khoshnood se esconde con su familia desde el 2 de septiembre de 2025. Desde esa noche alguien llama a su puerta en Malmö con un cuchillo en la mano.