Tras una reunión en el Ministerio de Justicia con Nordio, dimitieron el jefe de gabinete, Giusi Bartolozzi, y el subsecretario, Andrea Delmastro. La tormenta en torno a Bartolozzi surgió tras sus declaraciones durante la campaña del referéndum, en las que instaba a votar sí para “alejarse del poder judicial, que es un pelotón de fusilamiento”. Para Delmastro, la tormenta política estalló un día antes de la votación.
El tema es político, porque sin su conocimiento, el subsecretario había comprado las acciones de un restaurante en el que estaba asociada la hija de un mafioso. Una vez que se enteró, y aunque la noticia aún no era pública, Delmastro vendió inmediatamente sus acciones. El argumento político era demasiado fuerte y lo obligó a dar un paso atrás.
“Hoy he presentado mi dimisión irrevocable como subsecretario de Justicia. Siempre he luchado contra el crimen, incluso con resultados concretos e importantes y, aunque no he hecho nada incorrecto, he cometido un acto de negligencia que he corregido tan pronto como he tenido conocimiento de ello – comentó Delmastro – asumo la responsabilidad de ello, en interés de la Nación, incluso antes que el afecto y el respeto que tengo hacia el Gobierno y hacia el Primer Ministro”.