Desde su llegada al frente de la NASA, Jared Isaacman no ha perdido ni un solo segundo. Confirmado en este cargo por el Senado el 17 de diciembre de 2025, el empresario privado y astronauta anunció rápidamente que quería recuperar la agencia espacial estadounidense después de un año difícil en 2025, marcado por el colapso de casi el 20% de su plantilla y por las amenazas presupuestarias de la administración Trump.
Durante tres largas conferencias de prensa el martes 24 de marzo, Isaacman y el resto de la dirección de la NASA hicieron numerosos anuncios de nuevos proyectos importantes y cambios profundos en muchos de sus programas.
El anuncio más importante es sin duda la suspensión del desarrollo de Gateway, una estación espacial que debía actuar como enlace entre la órbita lunar y la superficie de nuestro satélite. Mucho más pequeño que la Estación Espacial Internacional (ISS), se trata sin embargo de un proyecto internacional realizado, además de la NASA, por las agencias espaciales europea, japonesa, canadiense y de los Emiratos, que ya han desarrollado los equipos y algunos módulos. El futuro del Gateway se había vuelto incierto desde el regreso de Donald Trump al poder, y la Casa Blanca pidió su cancelación permanente en la primavera de 2025.
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