La situación sanitaria en Cuba es “profundamente preocupante”. El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió en este sentido el miércoles 25 de marzo, mientras el bloqueo estadounidense al combustible agrava la crisis energética de la isla.
“La salud debe protegerse a toda costa y nunca estar a merced de la geopolítica, los bloqueos energéticos y los cortes de luzTedros Adhanom Ghebreyesus subrayado en La situación en Cuba es profundamente preocupante, ya que el país lucha por mantener la prestación de servicios de salud en un momento de inmensa turbulencia, lo que provoca escasez de energía que afecta la salud. »
La obsolescencia del sistema de producción eléctrica cubano provoca cortes diarios de electricidad que pueden durar hasta veinte horas. La isla no dispone del combustible necesario para producir electricidad.
Desde que Estados Unidos derrocó al principal aliado de Cuba, el presidente venezolano Nicolás Maduro, el 3 de enero, la economía de la isla se ha visto aún más afectada mientras el líder estadounidense Donald Trump mantiene un bloqueo petrolero de facto. No se han importado envíos de petróleo a la isla desde el 9 de enero, lo que afectó al sector eléctrico y obligó a las aerolíneas a reducir los vuelos a la isla, un golpe al vital turismo.
Tedros citó informes de prensa de que los hospitales cubanos han tenido dificultades para mantener los servicios de emergencia y cuidados intensivos. “Se han pospuesto miles de cirugías durante el último mes y las personas que necesitan atención, desde pacientes con cáncer hasta mujeres embarazadas que se preparan para dar a luz, se han visto en riesgo debido a la falta de electricidad para hacer funcionar los equipos médicos y garantizar la cadena de frío para las vacunas”aclaró. “Los hospitales, clínicas y ambulancias cubanas son necesarios, ahora más que nunca, y hay que apoyarlos”todavía estimaba.
Plan de ayuda de la ONU
Naciones Unidas, por su parte, propuso un plan de ayuda de emergencia a Cuba, que incluye suministro de combustible, como parte de las conversaciones con Estados Unidos sobre la autorización de importaciones con fines humanitarios, dijo el miércoles un funcionario de Naciones Unidas.
Francisco Pichón, coordinador de las Naciones Unidas en Cuba, dijo que el plan de 94,1 millones de dólares fue propuesto para mantener en funcionamiento los servicios esenciales para las personas más vulnerables del país y para “salvar vidas humanas”. “Si la situación actual continúa y las reservas de combustible del país se agotan, tememos un rápido deterioro, con riesgo de pérdidas humanas”Pichon dijo a un pequeño grupo de periodistas, incluida la Agence France-Presse.
El plan fue presentado el martes a decenas de diplomáticos y representantes de ONG internacionales. Se trata de una extensión de la respuesta de Naciones Unidas a los daños causados por el huracán Melissa que azotó a Cuba en octubre, e incluye el impacto humanitario de la actual crisis energética agravada por el bloqueo petrolero impuesto a la isla comunista por Estados Unidos desde enero.
Según el señor Pichón, “La viabilidad y la implementación de este plan de acción dependen obviamente de las soluciones en materia de combustible”. Para ello, la ONU planea “modelo de trazabilidad de combustibles” garantizar “que se dirige a los servicios prioritarios esenciales y críticos del plan”explicó. “Se están explorando todas las soluciones, incluida la colaboración con el sector no estatal”añadió el señor Pichón.
El personal de la ONU en gran medida no ha podido llevar a cabo misiones de campo y las agencias de la ONU están teniendo dificultades para recoger los envíos de ayuda desde los aeropuertos de La Habana. El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, advirtió el mes pasado que Cuba corre el riesgo de sufrir una “colapsar” humanitario si se negara el acceso al petróleo.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha impuesto varias medidas para ahorrar combustible, incluido un estricto racionamiento.
Además de los cortes de energía diarios, los precios del combustible se han disparado, el transporte público es escaso y la basura se acumula y los camiones de basura ya no circulan por las carreteras.