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Foto de : Ansa

Pina Séréni

La tragedia estuvo a punto de estallar en Fondi, en la provincia de Latina, en los últimos días. Un joven de 14 años apuñaló a otro joven de 16, afortunadamente no hiriéndolo de gravedad. El niño fue trasladado al Hospital Fiorini de Terracina, donde su vida no corre peligro. Por lo que se ha reconstruido, la discusión se produjo por razones triviales. El joven de 14 años también encontró tiempo para presumir de su gesto en las redes sociales antes de ser desarmado por la policía y arrestado. Luego fue trasladado a un servicio de menores romano.

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Tras el grave episodio de violencia entre menores, se celebró en el Municipio de Fondi una mesa redonda extraordinaria dedicada a la protección de los menores. La reunión reunió, entre otros, a la garante regional para la infancia y la adolescencia del Lacio, Monica Sansoni, al garante municipal, al alcalde y a representantes de las escuelas interesadas, de los servicios sociales locales y de la autoridad sanitaria local. El debate institucional fue convocado con el objetivo de abrir un camino concreto para la prevención y el tratamiento de los signos de angustia entre los jóvenes, partiendo de las escuelas indirectamente involucradas en los hechos y ampliando progresivamente la atención a todo el territorio.

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“Episodios como el ocurrido – dijo la garante regional Mónica Sansoni – no pueden leerse como hechos aislados. Son señales que nos desafían profundamente como comunidad educativa y como instituciones. Es necesario monitorear y monitorear adecuadamente los problemas de los jóvenes, pero sobre todo intervenir con herramientas educativas, sociales y relacionales capaces de prevenir la escalada de violencia”. El Garante destacó la importancia de fortalecer la colaboración entre escuelas, servicios sociales, familias e instituciones locales, mediante la construcción de una red estable de escucha e intervención. “Es esencial – añadió Sansoni – reforzar la red institucional para que cada señal de fragilidad o de riesgo sea interceptada a tiempo. Ya no podemos permitirnos el lujo de descuidar nada: incluso la más mínima señal de alarma debe ser tomada en serio y tratada con responsabilidad y competencia”. En los próximos días se iniciarán una serie de encuentros con especialistas y operadores del sector en los que participarán estudiantes, comenzando por las clases afectadas por los hechos, con el objetivo de promover cursos de prevención, educación en la legalidad y gestión de conflictos. Las iniciativas se irán extendiendo paulatinamente a otros colegios de la región, con la participación activa de las familias. “La protección de los menores – concluyó el Garante – requiere una responsabilidad compartida. Sólo trabajando juntos podremos construir contextos educativos seguros, capaces de apoyar a nuestros hijos en su crecimiento y combatir formas de malestar que, si se ignoran, pueden convertirse en episodios de violencia”. El encuentro representa el primer paso de un camino que tiene como objetivo fortalecer la acción preventiva y la presencia de las instituciones al lado de los jóvenes y sus familias.

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