Sigo adelante para salir del impasse sobre el proyecto de ley contra la violencia sexual actualmente bajo revisión por el Comité Judicial del Senado. De hecho, le será confiado a un comité selecto la tarea de redactar un nuevo texto para intentar acercar las posiciones entre la mayoría y la oposición, a la luz de las ideas surgidas de las últimas audiencias y superar las cuestiones técnicas y la cuestión política, es decir el principio de consentir a un acto sexual.
El quid de la disidencia
Piedra angular del texto aprobado en noviembre por la Cámara, pero sujeto luego a modificaciones en el Senado. En su lugar, en el texto de base adoptado por la comisión y propuesto por el ponente Julia Bongiornoahora existe la “voluntad contraria”. Sin embargo, con la constitución del comité selecto, se pospondrá la aprobación en la Cámara de la medida inicialmente prevista para el 8 de abril.
Mediación posible
Giulia Bongiorno, presidenta de la Comisión de Justicia, relatora del proyecto de ley, subraya que “mi deseo es intentar una última mediaciónporque en los últimos años siempre hemos encontrado una síntesis de leyes importantes para las mujeres y aún hoy es imprescindible hacerlo”. Básicamente, explica Bongiorno, “propuse empezar de nuevo desde mi primera propuesta, la de “consentimiento reconocible” – explica – y quería subrayar que es demasiado importante lograr una mediación para un texto compartido. La próxima semana, en el comité selecto, entenderemos si estas posiciones son similares.
El bloque de oposición
En cuanto a la oposición, que reiteró que la única posibilidad de llegar a un acuerdo es partir del texto aprobado en la Cámara, Bongiorno responde: “Estoy en contra de los ultimátums y creo que la única posibilidad de llegar a una mediación es buscarla juntos. Está claro que está ahí”. una división y si cada uno se mantiene firme en su posición no lo conseguiremos, por eso la invitación a todos es a encontrar un punto de encuentro, en interés de las mujeres sobre todo”.
El enfoque
Sin duda, el intento de mediación centrado en la noción de consenso reconocible constituye un cambio respecto al modelo propuesto en enero por Bongiorno, que se centraba más bien en sobre el disenso y acerca el texto a la versión aprobada por unanimidad en la Cámara.