Una comunicación insertadaen un chat privado de whatsapp puede integrar motivo válido para el despido cuando, por su contenido y por sus destinatarios, sea probable que cause un daño grave los intereses del empleador y la relación fiduciaria. Por tanto, el carácter “cerrado” del medio utilizado no es decisivo si la declaración se hace con conocimiento de causa ante múltiples sujetos y presenta un contenido objetivamente perjudicial. Con la afirmación de este principio, el Tribunal Supremo (Orden 7982/2026) vuelve a un tema muy debatido, con resultados diferentes.
Historia
En este caso específico, un trabajador había enviado una vocal En un chat en el que informó sobre las directrices internas sobre la obligación de controlar el pase verde, criticó la organización de la empresa. con expresiones ofensivas hacia colegas y superiores y, sobre todo, indicó formas concretas de escapar a estos controles. El contenido del mensaje, posteriormente también difundido. En facebookfue considerada particularmente grave no sólo por el lenguaje utilizado, sino también por la revelación de información confidencial y por el potencial impacto en las medidas de seguridad adoptadas por la empresa.
La dirección del Tribunal Supremo
El Tribunal, al confirmar la legitimidad del despido, basa su razonamiento en algunos pasajes clave. En primer lugar, excluyamos eso. Carácter “privado” El chat de Whatsapp es en sí mismo capaz de neutralizar la relevancia disciplinaria del comportamiento: el hecho de que la comunicación se realice en grupo implica siempre la presencia de un pluralidad de destinatarioscalificados como “terceros” respecto del autor de la declaración.
En segundo lugar, enriquece el contenido del mensaje, destacando cómo éste se caracterizó por intención dañinatanto en términos de expresiones ofensivas como en términos de difusión de información confidencial de la empresa.
Finalmente, el Tribunal distingue entre dolo y negligencia en términos de difusión del mensaje: incluso en ausencia de deseo de divulgación Externamente, la previsibilidad de tal difusión integra sin embargo un perfil de responsabilidad, capaz de reforzar el valor negativo global del comportamiento.