En vista de la crisis entre los fabricantes y proveedores de automóviles, Christiane Benner, directora de IG Metall, pide que se relaje aún más la prohibición de los motores de combustión. Benner dijo que su sindicato quiere perspectivas para los empleados de la industria automotriz, particularmente entre los proveedores. Semana del automóvil.

Pidió que los híbridos enchufables y los vehículos con autonomía extendida sigan estando permitidos después de 2035. “Me gustaría tomar un camino más claro hacia la electricidad. Pero también veo lo que está sucediendo con los empleos en la industria automotriz y especialmente en la industria proveedora”, dijo Benner. Pidió más flexibilidad en la implementación de la Ley de Protección del Clima.

Actualmente, la Unión Europea está planeando una prohibición de facto de la matriculación de motores de combustión de aquí a 2035. Sin embargo, los coches de combustión deberían seguir permitiéndose circular por las carreteras. Tras la presión de varias partes interesadas, la Comisión de la UE propuso en diciembre debilitar este objetivo e introducir en su lugar una regla del 90%. Según esta regla, las flotas de fabricantes tendrían que emitir un 90% menos de emisiones a partir de 2035 que en 2021. Las negociaciones al respecto probablemente llevarán meses.

La industria automovilística alemana lleva algún tiempo en crisis. Los proveedores de automóviles también están sufriendo mucho. El sector lucha, entre otras cosas, con la debilidad de la economía, la política arancelaria de la administración estadounidense Trump, la fuerte competencia exterior y la transición a la movilidad eléctrica.