A excepción de finales de 2025, los retrasos se han contenido en todas partes, manteniéndose dentro del límite máximo de diez días, cifra que se sitúa por debajo de los ocho días para el sector.
Si nos fijamos en los resultados concretos del último trimestre, los días de retraso han aumentado significativamente, especialmente en la agricultura, de menos de diez a casi 15. Pero los signos de empeoramiento también son visibles en otros lugares, por ejemplo en la construcción y los medios de transporte, los productos químicos y los metales, el consumo masivo y el sistema de la moda.
Considerando el año 2025 en su conjunto, la jerarquía cambia en parte: además de en la agricultura, aparecen signos de empeoramiento de los plazos medios de entrega en el sistema de la moda y, más gradualmente, en determinadas cadenas industriales como la química y la farmacéutica. Por el contrario, las mejoras más evidentes en los tiempos medios se refieren a los medios de transporte y a la logística y el transporte, con indicios favorables también en el sistema de recepción y distribución. En cuanto a los plazos de pago globales, la tendencia para 2025 es en general de contención, pero no es uniforme: algunos sectores se mantienen más estables o muestran un ligero aumento, lo que confirma que los plazos medios y la puntualidad pueden evolucionar con diferentes intensidades.
A finales de 2025, los retrasos aumentan en todas las macrozonas, pero con diferente intensidad: los signos más evidentes se observan en el Centro y en el Sur y las Islas, mientras que el Nordeste mantiene niveles más bajos a pesar de un empeoramiento en comparación con el cuarto trimestre de 2024. En el número total de días de pago, la dinámica es menos uniforme: el aumento de los retrasos se traduce más claramente en un empeoramiento de los retrasos globales, particularmente en el Centro, mientras que en otras zonas, los retrasos globales son más estables o ligeramente reducido.
En general, en 2025, los días medios de pago disminuirán en todas las macrozonas, pero la puntualidad seguirá una dinámica diferente. El Centro es la zona con el aumento más evidente de retrasos medios; el Sur y las Islas se mantienen en valores elevados con variaciones más contenidas; el Noroeste es la zona más estable y registra una ligera mejora en la puntualidad; el Nordeste mantiene niveles más bajos con un aumento moderado. Por tanto, la declaración anual confirma el control de los plazos globales, pero pone de relieve lagunas persistentes en términos de puntualidad.