El país vecino de Irán está en el centro de las negociaciones desde hace unas dos semanas. Islamabad mantiene buenas relaciones tanto con Washington como con Teherán.
Publicado
Actualizado
Tiempo de lectura: 2 minutos
Prometió el infierno, al final negoció una tregua. Victoria “completo y total”, cree Donald Trump el miércoles 8 de abril de 2026, tras el anuncio de un alto el fuego de dos semanas con Irán. El fin de los bombardeos contra la reapertura del Estrecho de Ormuz a todos los barcos. El régimen iraní, por su parte, afirma que Estados Unidos valida su plan que prevé el levantamiento de las sanciones económicas y la posibilidad de seguir enriqueciendo uranio.
Estos puntos serán discutidos durante las negociaciones que comenzarán el viernes y tendrán lugar en Pakistán, país que ha asumido el papel de mediador entre Teherán y Washington. Este país cercano a Irán está en el centro de las negociaciones desde hace unas dos semanas y se ha consolidado como mediador gracias a su posición particular y a su capacidad de hablar con todos.
Pakistán es una potencia nuclear, lo que le confiere un cierto peso, considerablemente mayor que el del Sultanato de Omán, que hasta ahora ha desempeñado este papel de intermediario. Pero, sobre todo, Islamabad mantiene buenas relaciones tanto con Washington como con Teherán. El Gobierno paquistaní ha desarrollado una cierta cercanía con Donald Trump, que aprecia especialmente a su jefe del ejército, pero también con el entorno del presidente estadounidense y, en particular, con su emisario, Steve Witkoff, que tiene negocios en Pakistán.
El país también tiene la ventaja de no albergar una base militar estadounidense, lo que favorece sus vínculos con el poder iraní, como el hecho de que parte de la población del país, alrededor del 15%, es chiita, lo que lo convierte en la segunda comunidad más grande del mundo detrás de Irán. Para comprender la posición central de Islamabad en este asunto, agregamos que el país ha firmado un acuerdo de defensa con Arabia Saudita, un actor importante en la región y un importante aliado de Estados Unidos. Por último, cabe señalar que la diplomacia paquistaní se ha acercado en los últimos días a la diplomacia china, mientras que Donald Trump cree que China sin duda ha animado a Irán a negociar.