Berlín, 9 de abril (askanews) – La continua campaña militar de Israel en el Líbano corre el riesgo de descarrilar las esperadas negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán sobre el conflicto de Medio Oriente. Así lo afirmó el canciller alemán, Friedrich Merz, quien expresó “particular preocupación” por la situación en el sur del Líbano y pidió a Israel que detenga la intensificación de los ataques. Merz también describió tres prioridades para Berlín: detener la escalada militar, evitar que la crisis tense aún más las relaciones entre Estados Unidos y sus aliados europeos de la OTAN y restaurar de manera rápida y estable la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz.
“Observamos con especial preocupación la situación en el sur del Líbano – afirmó Merz – La dureza con la que Israel libra la guerra allí podría descarrilar todo el proceso de paz, y esto no debe suceder. Por eso ayer, junto con otros Jefes de Estado y de Gobierno, pedí al Gobierno israelí que pusiera fin a la intensificación de los ataques”.
“Como lo hemos hecho en las últimas semanas, nos coordinamos estrecha y continuamente con nuestros socios en Europa y en la región. Perseguimos – añadió la Canciller alemana – tres objetivos en particular. En primer lugar: queremos poner fin rápidamente a la escalada militar, que desestabiliza cada vez más Oriente Medio, le hace cada vez más el juego a Rusia y al mismo tiempo crea incertidumbres globales”.
“En segundo lugar – advierte Merz – no queremos que esta guerra, que se ha convertido en una prueba de resistencia transatlántica, empeore aún más las relaciones entre los Estados Unidos y los socios europeos de la OTAN. Con toda la comprensión de quienes exigen una línea dura, permítanme decir claramente que no queremos, no queremos, una división de la OTAN. La OTAN es una garantía de nuestra seguridad, también y especialmente en Europa. Debemos seguir manteniendo la cabeza fría”.
“Y, por último, en tercer lugar, esperamos que la libre navegación en el Estrecho de Ormuz se restablezca rápidamente y de manera estable. Se trata de respetar los principios fundamentales del Derecho internacional, porque sólo si Ormuz vuelve a ser libre se aliviarán gradualmente las enormes convulsiones en los mercados energéticos, que tanto sufren Alemania y el mundo entero”, concluye la Canciller.