Esta publicación está extraída del boletín semanal para padres “Darons daronnes”, que se envía todos los miércoles a las 6 p.m. Puedes suscribirte a este boletín de forma gratuita siguiendo este enlace.
No sé ustedes, pero en casa, por la mañana, los acontecimientos se desarrollan periódicamente según el siguiente escenario catastrófico:
7:10 Suena la alarma. Me lleva unos buenos quince minutos entender de qué se trata. La otra mañana, en medio de una espesa niebla, me acabó pareciendo extraño que todos en la radio se estuvieran volviendo locos por una guerra terrible de la que nunca había oído hablar, la Guerra de Minas Tirith, en las afueras de Gondor. Fue cuando hablaron de Gandalf que recordé que éramos los 1mmm Abril.
7:29 Uno de los padres se levanta apresuradamente, descarga el lavavajillas y prepara café. No hay más filtros. Vamos por el papel higiénico. Alrededor de las 7:35, nuestra hija mayor, de 11 años, llega vestida y lista para partir: ha heredado un asombroso sentido de organización (probablemente de un antepasado lejano). Gruño a modo de saludo.
Te queda el 86,26% de este artículo por leer. El resto está reservado para suscriptores.