Pero Tadej Pogacar no dejó escapar el premio gordo en estos últimos metros ante el belga. Un año después de ver escapar una posible victoria y a Mathieu Van der Poel en una curva mal transitada sobre los adoquines de Pont Thibault-Ennevelin en su primera participación, su nuevo segundo puesto debe mucho a las travesuras de una carrera loca donde las malas sorpresas llegan por todas partes. Para él era un sector entre muchos, el número 22, desde Quérénaing hasta Maing.