Las personas con digestión sensible también pueden experimentar malestar estomacal leve o diarrea por el consumo regular de aceite de oliva, especialmente si lo consumen con el estómago vacío.
Para pacientes con enfermedades cardiovasculares, enfermedades inflamatorias o para promover la salud en general, una cucharada de aceite de oliva al día puede ser beneficiosa, especialmente si depende del aceite de oliva virgen extra prensado en frío y de alta calidad. Los efectos positivos sobre el corazón y la digestión están científicamente demostrados. Sin embargo, es importante mantener el consumo dentro de unos límites y prestar atención a posibles intolerancias.