Posando para fotografías con el embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter, y su homóloga libanesa, Nada Hamadeh Moawad, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, describió la reunión del martes 14 de abril en Washington como“oportunidad histórica”. Después de la Conferencia de Paz de Madrid de 1991, cuyo objetivo era iniciar un proceso de paz en Oriente Medio, no hubo conversaciones directas entre Israel y el Líbano. “Este es un proceso, no un evento aislado. Va mucho más allá de un día”.Rubio declaró inmediatamente que tiene la intención de lograr un acuerdo de paz integral entre los dos países.
Parece excluir, al menos en un futuro inmediato, el fin de los enfrentamientos entre el ejército israelí y los combatientes de Hezbolá, la milicia chií proiraní. Sin embargo, las partes implicadas acordaron, según Thomas Pigott, portavoz del Departamento de Estado, continuar las negociaciones, en una fecha y un lugar que aún están por definir. La reunión, que duró poco más de dos horas y a la que asistieron el embajador de Estados Unidos en el Líbano, Michel Issa, y el director de planificación política del Departamento de Estado, Michael Needham, permitió que todos expresaran sus opiniones.
Te queda el 80,48% de este artículo por leer. El resto está reservado para suscriptores.