Se están logrando avances gigantescos en la lucha contra ELAlzheimer y un importante estudio lleva la firma italiana. La enfermedad sigue dando miedo, pero con el paso de los años las investigaciones encuentran cada vez más soluciones, centrándose especialmente en la prevención y el diagnóstico precoz.
Sabemos que entre 50 y 60 años cerebro los humanos comienzan a experimentar una disminución en su rendimiento cognitivo. Esto no significa que esté en riesgo de desarrollar la patología, pero es el momento de intervenir, intentando predecir cuál será la tendencia futura. En Italia tenemos alrededor de 100.000 nuevos casos de demencia cada año. Comprender de antemano quién desarrollará la enfermedad permitiría una intervención rápida, limitando los daños y quizás promoviendo la recuperación. De ahí la importancia del reciente estudio coordinado por profesor Paolo Maria Rossini y publicado en la revista Alzheimer’s & Dementia.
el trabajo de investigadores italianos se centró en desarrollar un Modelo predictivo capaz de predecir el riesgo de desarrollar la enfermedad en un plazo de tres años. Esto es posible mediante el cruce de datos como pruebas cognitivas, biomarcadores, informes clínicos, parámetros genéticos e imágenes cerebrales. Todos estos elementos, combinados, nos permitirían reconocer a los pacientes en riesgo e intervenir rápidamente con intervenciones preventivas.
El modelo desarrollado por investigadores italianos se llama “Interceptores“. El proyecto se lanzó en 2018 y contó con el fuerte apoyo de AIFA y el Ministerio de Salud, que lanzó una licitación. El profesor Rossini, de San Raffaele en Roma, colaboró con varios profesionales de los centros clínicos más dispares y renombrados (desde el Neurologico Besta en Milán hasta Fatebenefratelli en Brescia). Una contribución importante también vino de la AIMA (Asociación Italiana para la Enfermedad de Alzheimer), que proporcionó la experiencia del paciente, ayudando a establecer los principales objetivos capaces de reconocer la enfermedad de antemano y venciéndolo.
Más que los que estaban involucrados. 350 pacientes. Personas a las que se les ha diagnosticado DCL, es decir un ligero deterioro cognitivo, una patología que no es grave pero que aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Cada uno de estos sujetos fue sometido a pruebas clínicas de diferente tipo, así como a toda una serie de evaluaciones. “El proyecto Interceptor, financiado por AIFA, representa un paso fundamental hacia la identificación de biomarcadores capaces de predecir quién, padeciendo un deterioro cognitivo leve, tendrá posteriormente un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer, permitiendo así un uso más específico de terapias muy costosas”, afirmó Robert Nisticò, presidente de AIFA.
Sí lo son de esta manera se cruzaron datos clínicos genéricos -como género, edad, antecedentes familiares y actividades diarias- con los resultados proporcionados por el biomarcadores – análisis de líquido cefalorraquídeo, PET-FDG para metabolismo cerebral, electroencefalograma y genotipado APOE. Luego se realizaron las evaluaciones.
“El modelo básico, derivado exclusivamente de datos clínicos,
sociodemográfica y neuropsicológica, alcanzó unprecisión predictiva alrededor del 72%”, aseguró el profesor Rossini. Con la adición de biomarcadores se obtiene una precisión del 82%.