Un restyling que llega a la mitad de su ciclo de vida de estos trenes Autorail (ACG) de alta capacidad, puestos en circulación entre 2008 y 2010. El objetivo de esta importante intervención de mantenimiento, cuyo coste se estima en unos 55 millones de euros: prolongar su uso durante unos veinte años. Al tiempo que se mejora el confort, la seguridad y la accesibilidad. Para ello, cada tren será desmantelado completamente, con el objetivo de reparar o sustituir cada uno de sus elementos. Se tratará también de modernizar los espacios que acogen a los usuarios.