El anuncio se realizó en un mensaje publicado el miércoles 15 de abril en la red social.
En su comunicado, el municipio define este gesto como “simbólico” y denuncia una amenaza directa a la libertad de expresión. Un temor ampliamente compartido por los más de 700.000 firmantes de una petición lanzada en la plataforma ciudadana de la Asamblea Nacional, que consideran que el texto representa “un peligro real para la libertad de expresión, amordazando cualquier apoyo a la causa palestina”.
Sus oponentes temen, en particular, que algunas disposiciones del texto permitan equiparar el antisionismo y el antisemitismo, allanando el camino a procedimientos judiciales contra cualquier crítica a Israel.
“Un golpe contra la expresión popular”
A pesar del resultado (la segunda petición más firmada en la historia del sitio web de la Asamblea Nacional, después de la contra la ley Duplomb), la carta fue “clasificada” el miércoles por la Comisión Jurídica, excluyendo así cualquier perspectiva de debate en el hemiciclo. La ciudad de La Courneuve denuncia esta decisión como “un verdadero golpe contra la expresión popular”.
También este jueves La Francia Insumisa convocó manifestaciones ante la Asamblea Nacional y tiene intención de defender una moción de rechazo antes del examen del texto. Por el contrario, la ministra responsable de la Igualdad y de la Lucha contra la Discriminación, Aurore Bergé, ferviente defensora del texto, asegura que “todos son libres de impugnar la política del Gobierno Netanyahu, de criticarla, incluso con la mayor fuerza posible”, y que “todos los obstáculos jurídicos han sido eliminados por el dictamen del Consejo de Estado”.
El proyecto de ley, incluido en la agenda del gobierno según un compromiso asumido por el primer ministro Sébastien Lecornu ante el CRIF en febrero, suscita sin embargo fuertes reticencias más allá de la izquierda.
El grupo Les Démocrates (MoDem) ha afirmado que no apoya el texto tal como está, mientras que RN aún no ha adoptado una posición definitiva. El PS, por su parte, anunció su voto en contra. Tras su paso por la Cámara este jueves y viernes, está prevista una votación solemne para el próximo 5 de mayo.