Después de España, Francia lanza un programa de migración circular con Marruecos. Financiado con 4 millones de euros por la Unión Europea, la Agencia Francesa de Desarrollo y el Ministerio de Asuntos Exteriores, el proyecto, presentado el 9 de abril en Rabat, debería permitir a unos 500 marroquíes obtener un contrato de trabajo estacional en los sectores agrícola, hotelero y de restauración en toda Francia.
“Es una solución que permitirá que todos salgan ganando, Francia, Marruecos pero también los inmigrantes”insistió el embajador francés en Rabat, Christophe Lecourtier. Como modelo, Francia quiere basarse en lo que hace España, que emplea a casi 10.000 trabajadores marroquíes cada año según el principio de los acuerdos de migración circular: la noción de circularidad impone el regreso al país como condición para participar.
La cifra de 500 personas propuesta por París parece un poco ridícula, mientras que la movilidad estacional entre Francia y Marruecos afecta ya a varios miles de marroquíes al año, gracias a contratos directos con empresas, como Légumes de France, sindicatos de agricultores, como la Federación Nacional de Sindicatos de Agricultores, pero también regiones o ciudades. “A largo plazo, existe el deseo de monitorear y controlar mejor los flujos existentes”Christophe Lecourtier especificó.
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