Los evangélicos, al igual que la Iglesia Evangélica, son producto de la Reforma de Martín Lutero. También son muy activos políticamente, especialmente en Estados Unidos. Se les considera la fuerza impulsora de varios proyectos republicanos, como la lucha contra el aborto. Muchos, como Doug Wilson, se refieren a la doctrina “Sola Scriptura”: “Sólo Escritura”, es decir, la palabra pura, preferiblemente no interpretada, de la Biblia, que contiene todo lo necesario para una vida buena y temerosa de Dios. Entre los evangélicos destacados de la administración Trump se encuentran Hegseth y Paula White, la “asesora espiritual” del presidente.
La Iglesia Católica considera que la Biblia es divinamente inspirada, pero necesita interpretación. Las tradiciones juegan un papel más importante. Entre otros, el vicepresidente de Trump, JD Vance, convertido en 2019, y el secretario de Estado, Marco Rubio, son declarados católicos.