Las ayudas energéticas puestas a pruebaFratzscher pide una simplificación radical del bono
Desde el punto de vista del presidente del DIW, Fratzscher, los subsidios estatales a la energía no sólo son demasiado complicados, sino que además están socialmente distribuidos de manera desigual. En cambio, exige un pago único y claro para todos los adultos, que se ajusta individualmente a través del impuesto y proporciona un alivio específico.
El presidente del Instituto Alemán de Investigación Económica (DIW), Marcel Fratzscher, criticó las medidas de reducción de los precios de la energía adoptadas por el gobierno federal como “en parte económicamente ineficaces y socialmente desequilibradas”. En un artículo invitado en el “Fuldaer Zeitung”, propuso en cambio un coste energético global único de 300 euros para todos los adultos, vinculado al impuesto sobre la renta. “Las personas con ingresos bajos recibirían un alivio total, mientras que las de ingresos altos se reducirían parcialmente”, escribe Fratzscher.
“En las crisis no sólo es importante que el Estado actúe, sino que actúe de forma precisa y justa”, explicó el economista. Sin embargo, el pago único libre de impuestos previsto por parte de los empresarios no es exactamente el objetivo: “Quien trabaja en una empresa grande y financieramente sólida tiene buenas posibilidades de conseguir algo. Cualquiera que esté desempleado, estudiando, jubilado o trabajando en una pequeña empresa podría perderlo”. No se llega adecuadamente a los grupos especialmente vulnerables.
Una suma global única para cubrir los costes energéticos de 300 euros, vinculada al impuesto sobre la renta, sería “socialmente equilibrada y administrativamente sencilla”, afirma Fratzscher. “Sobre todo, cada uno puede decidir por sí mismo para qué sirve el dinero: para el depósito, para la calefacción o para los alimentos más caros”.
Esto debería complementarse con fondos climáticos permanentes. Cualquiera que quiera implementar políticamente la protección del clima debe mitigar las dificultades sociales. “Y si se quiere fortalecer el segmento medio de la sociedad, es necesario proporcionar ayuda específica a las personas con ingresos pequeños y medianos, no a través de subsidios generales”.
El economista criticó la reducción temporal de los impuestos energéticos sobre la gasolina y el diésel y la calificó de “particularmente problemática”. Por un lado, no está del todo claro qué parte de esta ayuda llega realmente a los consumidores. Por otro lado, esta medida crea incentivos equivocados. “Si el petróleo y el gas escasean, entonces nosotros, como sociedad, debemos reducir nuestro consumo. Esta no es una cuestión ideológica, sino una simple realidad económica”.