Sobre todo, no volver a abrir la caja de las bofetadas, de las crisis y de la censura. Para Sébastien Lecornu, a estas alturas no se trata de presentar un proyecto de ley financiero modificador. Ante la guerra en Irán que pesa sobre las finanzas públicas, el Primer Ministro se propone congelar o anular unos 6.000 millones de euros de gastos mediante simples circulares o decretos, cuya publicación podría comenzar dentro de una semana, tras el anuncio previsto en principio para el martes 21 de abril. Sobre todo, el Primer Ministro no quiere un verdadero presupuesto rectificativo, lo que requeriría acudir al Parlamento y, por tanto, negociar con una Asamblea Nacional en la que no tiene mayoría. Un ejercicio de alto riesgo: la última ley financiera, la de 2026, sólo pudo adoptarse con un mes y medio de retraso y sin votación.
Sin embargo, la cuestión de un proyecto de ley financiero modificador sigue sobre la mesa. Tanto en la izquierda como en la derecha, algunos evocan o exigen tal texto. “La Asamblea debe poder examinar cómo reacciona Francia financieramente a la guerra, dice Eric Coquerel, presidente (La Francia Insumisa, LFI) de la comisión de finanzas de la Asamblea Nacional. El martes, durante la reunión de la comisión de alerta sobre las finanzas públicas que se celebrará en Bercy, tengo intención de pedir una ley de este tipo. »
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