En Cannes (Alpes Marítimos), en las instalaciones de Thales Alenia Space (TAS), el silencio de las salas blancas sólo se ve perturbado por el soplo de la ventilación. Detrás de las pantallas de los ordenadores, los ingenieros están preparando un gigante del acero y la óptica: el satélite MTG-I2. Dentro de un mes y medio, este gigante se embarcará en el cercano Mediterráneo para llegar a Guyana, donde despegará a bordo de un cohete Ariane 6 en verano. Olivier Brize, responsable del proyecto Meteosat en TAS, contempla la máquina, ya preparada para el viaje: “Está lista. Aún quedan dos o tres pequeñas pruebas por hacer. »
Este satélite completará el sistema orbital del programa Meteosat de Tercera Generación (MTG). En 2023 se lanzó un primer generador de imágenes para escanear los cielos de Europa y África cada diez minutos. Luego, el verano pasado, le llegó una ecosonda para medir la temperatura y la humedad del hemisferio. MTG-I2 se centrará en Europa y escaneará cada 2,5 minutos.