“No hay desperdicio, la regla es de absoluto sentido común. Estamos recopilando algunas conclusiones técnicas del Quirinal y de los abogados, y las transformaremos en una disposición ad hoc, porque no había margen de tiempo para la conversión del decreto en corrección de la ley.” Giorgia Melonirecién llegado al Salón del Mueble de Milán, explica a los periodistas en una rueda de prensa que un nuevo decreto que suprima el anterior corregirá los comentarios formulados sobre el decreto de seguridad que llevaron a la inclusión de la nueva disposición que prevé un reembolso de 615 euros al abogado tras la repatriación voluntaria del migrante, prevista por el Consejo Nacional de los Abogados.
Se descarta el camino hacia una enmienda correctiva
La novedad, inmediatamente cuestionada por el propio CNF, por la Asociación Nacional del Poder Judicial y por la oposición, se encontraba ayer en el punto de mira de Colle (ver Il Sole 24 Ore hoy en los quioscos) y había obligado al subsecretario Alfredo Mantovano Subir al Quirinal para reunirse con el presidente Sergio Mattarella. El Primer Ministro aclara el camino seguido por el Gobierno: no el de una enmienda que habría obligado a una tercera lectura en el Senado y que el centro izquierda podría haber aprovechado para poner en peligro la aprobación del decreto, que expira el 25 de abril, sino una nueva disposición tras la luz verde de la primera, que por el momento sólo es formal.
Defensa sobre el fondo: “Regla del absoluto sentido común”
Pero básicamente el Primer Ministro sigue siendo favorable a esta idea. “No entiendo muy bien por qué nosotros, que reconocemos la asistencia jurídica gratuita al abogado que asiste al migrante que recurre una orden de expulsión, no deberíamos reconocer la labor de este profesional que asiste a un migrante cuando éste opta voluntariamente por ser repatriado”, afirma. “No lo tengo claro, me parece que estamos de acuerdo sobre las repatriaciones voluntarias asistidas. Es un instrumento que Europa nos pide que intensifiquemos, es un instrumento que seguimos avanzando, es un instrumento que estamos trabajando para fortalecer”. “Al menos en este punto – duele – pensaba que estábamos de acuerdo. Ahora descubro que ya no estamos de acuerdo ni siquiera en la repatriación voluntaria asistida, pero seguimos avanzando con normas que consideramos de absolutamente sentido común”.
Las nominaciones coinciden: “Di Foggia debe elegir”
El enésimo incidente de seguridad del Gobierno no es el único tema sobre el que se interroga al Primer Ministro. Está el juego de los nombramientos enredados en la solicitud de indemnización de 7,3 millones presentada por el director general saliente de Terna, Giuseppina Di FoggiaIndicada para la presidencia de Eni y considerada cercana a las hermanas Meloni. Aquí el Primer Ministro no delata la irritación ya filtrada ayer, así como la presión ejercida sobre Di Foggia para resolver el enigma: “Creo que es la elección de Di Foggia, obviamente en este caso evaluaremos nuestras alternativas. Creo que Di Foggia debe elegir entre la presidencia de Eni y el paquete de indemnización de Terna. La cuestión me parece bastante simple”. Sobre el viaje del Subsecretario de Economía de la Liga Norte Federico Freni por la presidencia de la Consob, luchada por los Azzurri de Antonio Tajaniguarda silencio: “No estamos discutiendo eso por el momento”.
Ormuz, confirmación: sí a la misión incluso sin la ONU
Por último, preguntado sobre la guerra en Irán y la situación en el Líbano, Meloni cita las “negociaciones en curso que apoyamos”, las de Islamabad entre Washington y Teherán y las celebradas entre Tel Aviv y Beirut. “Dependiendo del resultado veremos las prioridades que debemos darnos”. Pero sobre la misión de Volenterosi de garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, vital para evitar una crisis económica y energética, confirma su posición ya revelada el viernes en París: “Fuimos de los primeros en proponer que hubiera cobertura de la ONU, pero esto no fue posible debido al veto de Rusia y China. Veremos si esto se puede superar, pero creo que en las condiciones que hemos fijado -una operación sólo después del alto el fuego, que cuenta con un apoyo internacional muy amplio y una postura exclusivamente defensiva- Creo que Italia debería seguir ahí, pero el Parlamento debe pronunciarse”.