El Primer Ministro de Letonia Evika Siliņa se encontró en el centro de un escándalo tras la publicación de datos sobre los costes relacionados con el uso de las salas VIP de los aeropuertos durante los viajes institucionales. Según informó el canal público LSM, Los gastos totales del año pasado fueron de poco menos de 36.000 euros.. Se trata de servicios vinculados al viaje oficial del Primer Ministro, que justificó los costos como parte de la práctica que se espera de los altos funcionarios estatales. Un déjà vu para un país que ha sido protagonista de polémicas similares en los últimos años.
Siliņa, por su parte, rechazó las críticas y destacó que el acceso a las zonas VIP se enmarca dentro de los protocolos de seguridad y de las necesidades operativas de las misiones institucionales, especialmente en lo que respecta a medidas de protección y plazos ajustados. En Letonia, como en otros países europeos, el uso de infraestructura separada en los aeropuertos es una práctica establecida por los altos funcionarios gubernamentales. Sin embargo, la oposición pidió aclaraciones sobre los criterios de autorización y el importe del gastoalgunos lo consideran excesivo en un contexto de atención a la disciplina presupuestaria. La cuestión ha llegado al Parlamento, con exigencias formales de transparencia.
Estamos pensando en un precedente reciente que tuvo consecuencias directas sobre el ejecutivo. En 2024, el ex ministro de Asuntos Exteriores y ex primer ministro Krišjānis Kariņš dimitió tras la polémica sobre el uso de vuelos privados durante su mandato entre 2019 y 2023. Lo que encendió la mecha en ese momento fue el uso de chárter para viajes oficiales con altos costos asumidos por el presupuesto público, que terminaron en el centro de controles políticos y protestas.
Actualmente, En el caso de Siliņa no hay investigación judicial. Sin embargo, sigue habiendo presión sobre el ejecutivo, llamado a proporcionar información precisa sobre las modalidades y la frecuencia de este gasto.