En el partido de descenso entre Huesca y Real Zaragoza de la 2ª Liga española, un portero hizo saltar la mecha por completo.
Ya estaba claro de antemano: ambos equipos luchan por la supervivencia, sólo unos pocos puntos los separan en la parte inferior de la tabla. El partido fue igualmente acalorado: faltas, discusiones, pura emoción. En el minuto 95 la situación finalmente empeoró.
El colegiado quiso revisar una escena en la que el portero del Zaragoza, Esteban Andrada, ya le había enviado un mensaje. El jugador del Huesca, Jorge Pulido, corrió hacia el portero diciéndole que dejara en paz al árbitro. Luego se intensificó.
El portero vuela y se vuelve loco
Andrada primero empujó levemente a su oponente, tras lo cual cayó. El árbitro intervino y le mostró al portero una tarjeta amarilla-roja. Sin embargo, ese fue el detonante del verdadero escándalo. El argentino, que se trasladará a México en verano, perdió por completo el control.
De repente corrió hacia Pulido a toda velocidad y lo golpeó en la cara. Luego el oponente volvió a caer y se desarrolló un paquete. En primer plano, también se podía ver un color violeta en el reproductor.
Pasaron varios minutos hasta que la situación se calmó. Esta acción tendrá repercusiones globales. Definitivamente se puede suponer que Andrada jugó su último partido con su club. En una velada sin ganadores, el Huesca fue, al menos desde el punto de vista deportivo, el equipo que mejor lo hizo.