Durante la pandemia, la confianza ciega en las instituciones ha llevado a una desconfianza desenfrenada hacia los demás. La desconfianza ciega ha fortalecido la fe en las explicaciones absurdas del mundo. Quien hoy habla de crisis de confianza se lo pone demasiado fácil, afirma el sociólogo Aladin El-Mafaalani.