Tres horas después del accidente, Françoise Gherbezza, alcaldesa desde hace poco más de un mes, acudió a su casa para contarle la horrible noticia. La acompañan dos gendarmes que le habían advertido minutos antes. “Nos vio detrás de la puerta, ya fue un primer susto para ella. Le dijeron que se sentara. Ella comprendió inmediatamente que era grave”, respira la concejala, que también quedó traumatizada este sábado, “me da escalofríos”.