El próximo fin de semana se celebrará en Génova el encuentro anual de los Alpini, que desde hace semanas genera polémica en la ciudad. Desde los candidatos de izquierda en las últimas elecciones regionales que insultaron a los Alpini hasta los agravios ideológicos de Non una di meno, ahora que se acerca el día de la nominación, también han comenzado a aparecer en las murallas de la ciudad viles escritos contra el cuerpo militar, uno de los más condecorados del ejército italiano. “Atención Alpini, agresores en la ciudad”, “emigremos a los Alpini”, “Alpini y los soldados, acoso en serie”, se lee en las paredes del centro histórico, denunciado por la subsecretaria de Estado de Defensa, la senadora Isabella Rauti.
“Las plumas negras encarnan desde hace más de 150 años valores como el coraje, la lealtad, la solidaridad y el espíritu de servicio. Un modo de ser que continúa incluso entre los alpinos en excedencia que, con su Asociación Nacional (ANA), realizan también tareas de protección civil y voluntariado”, subrayó Rauti, defendiendo el organismo, que con demasiada frecuencia sufre ataques similares por parte del partido político habitual y de sus extremistas. “La Asamblea Anual de los Alpini siempre registra, en cada ciudad donde se desarrolla, una gran acogida y un fuerte espíritu popular; en Génova, está precedida por una serie de controversias y un clima venenoso y es triste constatar que el Consejo Municipal de Salis, al votar por unanimidad en contra del documento presentado al Consejo para la defensa del honor de los Alpini, aprueba las ofensas de los colectivos transfeministas que incluso apoyaron la ‘masculinidad tóxica’ del evento”, añadió el subsecretario, destacando un clima claramente recalentado en la ciudad, que la mayoría política de la ciudad no parece tener ningún interés en calmar.
“No sólo pisoteamos el respeto que merecen las tropas alpinas, sino que fomentamos contrastes que contradicen el sentido de cohesión civil que debe guiar la acción institucional de las Administraciones, que no puede subordinarse a una lógica ideológica y partidista. Denigrar a un cuerpo del ejército italiano que ha escrito páginas gloriosas de la historia nacional y que siempre se ha destacado por su espíritu altruista significa alimentar una peligrosa deriva encaminada a la deslegitimación.
Estoy seguro de que la ciudad de Génova sabrá y querrá acoger el 97° Encuentro Nacional Alpino con el espíritu festivo que merece y con el respeto a quienes sirven al país”, concluyó Rauti. La alerta es máxima en la ciudad, el riesgo de manifestaciones excesivas existe y no es residual, sobre todo teniendo en cuenta las instalaciones, en una ciudad que debe mucho a los Alpini.