Andrea Sempioimputado por el homicidio agravado de Chiara Poggiestará presente el miércoles 6 de mayo en la fiscalía de Pavía, donde fue citado ante el inminente cierre de las investigaciones. “Estaremos allí, luego evaluaremos si respondemos o no”, asegura a Adnkronos la abogada Angela Tacchia que defiende, junto con su colega Liborio Cataliotti, al sospechoso que recibió el miércoles pasado una citación firmada por los responsables de la investigación, los fiscales de Pavía Giuliana Rizza, Valentina De Stefano y Stefano Civardi.
Contra Sempio, hay ADN compatible (de línea masculina) con el encontrado en las uñas de la víctima -para la experta Denise Albani es imposible establecer si deriva de un contacto directo o de una transferencia indirecta-; y la huella 33 dejada, según los investigadores, por el asesino en las escaleras donde el joven de veintiséis años fue nuevamente golpeado en la cabeza. Una marca que, según la consultora Sempio, no se le puede atribuir. La Fiscalía, que aún no ha facilitado la hora en que se produjo la muerte, la mañana del 13 de agosto de 2007, no parece creer en la coartada de Sempio, ligada al recibo de un aparcamiento en Vigevano, y parece inclinada -creyendo que el crimen nació de una negativa ante insinuaciones sexuales- a incluir también en la investigación las numerosas conversaciones firmadas por “Andreas”.
Sempio sería autor, cuando tenía entre 18 y 20 años, de numerosas conversaciones en las que habría mostrado una “obsesión” por una chica, pero la joven no sería Chiara Poggi (hermana de su amigo Marco), sino una “camarera de bar” – precisa la defensa – como siempre se cuenta en las discusiones.