El irlandés Barra Mulligan lleva veinte años fabricando turbinas caseras a partir de chatarra. Los inversores no están interesados en su modelo. La gente en zonas de desastre hace esto.
Atornilla, suelda y retoca en un taller cerca de Omeath, una pequeña ciudad en la costa este de Irlanda. Barra Mulligan lleva 20 años construyendo turbinas eólicas e hidráulicas a partir de piezas de desecho. Este ex electricista viaja por Irlanda transformando materiales de desecho en dispositivos funcionales para generar energía renovable con fines educativos.
Sus materiales son poco convencionales: viejos ventiladores, motores de lavadoras y cintas de correr, tuberías de alcantarillado, ruedas de bicicletas y ruedas de locomotoras de vapor de hierro fundido.
Sus turbinas proporcionan plena potencia a su taller. En lugar de sistemas solares comerciales o generadores comprados, Mulligan depende exclusivamente de sistemas solares caseros.
Ruedas de hierro fundido para turbinas hidráulicas.
Mulligan creció en Louth, trabajó un tiempo en Australia y luego regresó a Irlanda. “Regresé a mi antiguo trabajo como electricista”, dijo el domingo al Irish Examiner. “Nunca supe realmente lo que quería hasta que regresé a la industria de las energías renovables. Parecía que era mi vocación y mi trayectoria profesional”.
La construcción de turbinas suele llevar mucho tiempo. Mulligan informa que a veces trabaja en un componente durante semanas, sólo para descartarlo más tarde. Considera que esos fracasos son un proceso de aprendizaje necesario. Los materiales se obtienen, entre otras cosas, a través de grupos de Facebook, donde a menudo se ofrecen viejas ruedas de hierro fundido como decoración de jardines. “Suelo utilizar ruedas de bicicleta para turbinas eólicas y ruedas de hierro fundido para turbinas hidráulicas”, explica.
En una publicación de Instagram, Mulligan enumera elementos que usó como ejemplos para una rueda hidráulica de fabricación propia:
- Cubos cortados de tubos y tapados en ambos extremos.
- La rueda, el soporte y el eje de transmisión proceden de una antigua máquina agrícola accionada manualmente.
- Las poleas y correas proceden de compresores y coches antiguos.
- Una bicicleta sirve como marcha final, y la rueda trasera se reemplaza por un motor de lavadora de imán permanente.
Alcance global a través de las redes sociales
Mulligan documenta sus proyectos en Facebook, Instagram y TikTok con el hashtag #ScrapToPower. Sus vídeos llegan a una audiencia internacional. Incluso personas de zonas conflictivas afectadas por tornados o inundaciones se han puesto en contacto con él para pedirle consejos sobre cómo generar electricidad con medios sencillos.
“Lo más sorprendente que me ha sucedido hasta ahora es que personas de zonas de desastre se han puesto en contacto conmigo. Una persona fue golpeada por un tornado y la otra por una inundación”, dijo al Irish Examiner. Saber que hay alguien en una zona de desastre que puede ver sus videos y aprender a generar su propia electricidad es “lo mejor”, dijo Mulligan.
El fundador admite que los inversores aún no están interesados en su modelo de negocio. Sin embargo, Mulligan sigue siendo optimista: a cambio de dinero, quiere enseñar a otros a construir lo que él construye.