La tregua en Oriente Medio, facilitada por el frágil alto el fuego concluido el 8 de abril, pendía de un hilo. Este lunes, las hostilidades se reanudaron repentinamente en la región, relegando a un segundo plano la débil esperanza de una solución diplomática, mientras que las negociaciones, en cualquier caso, se estaban ralentizando en gran medida.
El domingo, Donald Trump anunció el lanzamiento de la misión “Proyecto Libertad”, destinada a escoltar a los barcos de terceros países bloqueados en el estrecho de Ormuz. La reacción de las autoridades iraníes ya no auguraba nada bueno: Teherán advirtió que atacaría a los barcos estadounidenses que se acercaran demasiado al paso estratégico, sobre el cual Teherán pretende mantener el control.