1777953482-vezd9j0bz5exmxnfoq7g-alfredo-falcone-lapresse.jpeg

Un póquer para la Fiorentina, ahora segura tras la derrota del Cremonese, para reabrir la carrera por la Liga de Campeones. La Roma es el único de los equipos que luchan por una plaza en la Europa más prestigiosa que ha ganado en esta ronda: ahora Gasperini está a -1 de la Juve y a -3 del Milan, aunque la desventaja en los enfrentamientos (un empate y una derrota con ambos) podría pesar en la carrera final del campeonato. Los viajes a Parma y Verona y el derbi contra la Lazio son las últimas etapas que no deben perderse para preocupar a los rivales. A la espera de noticias sobre el futuro de Trigoria, donde Corbin, el hijo menor del propietario Dan Friedkin, llegó ayer al Olímpico junto al exjugador de la Roma Montella, ahora seleccionador de Turquía.

Partido sin incidentes, la sorpresa es no encontrar a Malen en el marcador cuyos goles alimentan las esperanzas de los Giallorossi: para el holandés sólo dos travesaños en tantas desviaciones providenciales de Ranieri y De Gea. La Roma concluye el entrenamiento a partir de los 34 minutos con tres defensores: Mancini dotado para los goles de cabeza (ya 14 en la Serie A, sólo el jugador de la Juventus, Bremer, le supera en igualdad de posiciones con 16), Wesley, que ya suma cinco goles (el más joven de la actual temporada después de su “colega” Vuskovic de Hamburgo en el Top 5 de las ligas europeas) y Hermoso, que imita a Chris Smalling de los Giallorossi de 2019 con un gol y un asistir en el mismo partido.

Pisilli, asistido por Malen, puso el sello definitivo con un cabezazo al minuto 13 de una segunda parte que había visto una tímida señal de reacción de la Fiorentina sin Kean (post de la promoción de 2006, Braschi). En la final, Dybala regresa al campo olímpico tras regresar a Bolonia el pasado domingo. Un arma adicional para el sprint final.

Referencia

About The Author