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Es una prueba que va mucho más allá del destino de un solo hombre. Este martes 5 de mayo, Nicolas G., de 47 años, ex animador extraescolar de la ciudad de París, compareció ante la sección 15 del Tribunal Penal de París por “acoso sexual agravado” y “violencia sexual” contra alumnos de la escuela primaria Titon, en el distrito 11. Es el primero en ser juzgado desde que salió a la luz el escándalo de violencia en las escuelas extraescolares parisinas en la primavera de 2025.

Los hechos se remontan al año 2024. Este hombre, que había trabajado durante aproximadamente diez años en la escuela Titon y durante aproximadamente veinte años con niños, presuntamente aumentó en aproximadamente diez años el número de conductas inapropiadas hacia sus alumnos de CM2.

“Mi amor cariño”

Según la fiscalía de París, les puso apodos como “mi hijo amado”, “mi delicioso” o incluso “mi corazón”, les impuso abrazos forzados, les contó historias de violaciones y asesinatos y les dibujó personajes de adolescentes hipersexualizados durante talleres de manga. Tres de ellos también informaron que se tocaron el pecho.

En total, nueve niñas denunciaron acoso y tres agresiones sexuales. Ellos son quienes, en octubre de 2024, tuvieron el coraje de abrir la puerta de la dirección del instituto para denunciar el trabajo del facilitador. Suspendido desde otoño de 2024, Nicolás G. ha sido puesto bajo supervisión judicial y comparecerá en libertad este martes. Sus antecedentes penales están limpios. Se arriesga a recibir hasta diez años de prisión y una multa de 150.000 euros.

Ante las acusaciones, el interesado lo niega categóricamente. Habla de “comentarios vergonzosos” y simples “abrazos”, e intenta explicar los testimonios de las chicas con celos entre ellas. Yo, Julie Chalumeau, abogada de cinco familias, indiqué que pediría que la audiencia se celebrara a puerta cerrada para proteger a los niños. Representa a los padres que quieren que este primer juicio marque un punto de inflexión.

78 artistas suspendidos

Este proceso se desarrolla en un contexto alarmante. Entre enero y finales de marzo de 2026, 78 invitados fueron suspendidos en París, 31 de ellos por sospecha de abuso sexual. Ante la magnitud del escándalo, el Consejo de París adoptó el 14 de abril un plan de emergencia de 20 millones de euros.

Los colectivos matrices MeToo École y SOS Périscolaire, movilizados desde el inicio del escándalo, saludaron el alcance del plan de emergencia adoptado por la ciudad, subrayando que las medidas de emergencia aún deben implementarse. Se reunieron con el alcalde de París, Emmanuel Grégoire, el 30 de marzo. Para ellos, este juicio constituye un primer paso jurídico esperado y, sobre todo, el primero de una serie oscura. Ya está previsto un segundo juicio para el 26 de mayo contra un director de la guardería Alphonse Baudin, también en el distrito 11, por violencia sexual contra cinco niños.

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