¿Una red aérea clandestina entre Rusia y Argelia? Una investigación de Defense News destaca el papel central de Argelia, antiguo aliado de Rusia, como centro de una “flota aérea fantasma” que opera al servicio de los intereses militares rusos.
Según informes de los medios de comunicación, entre marzo de 2025 y abril de 2026 se registraron 167 vuelos de carga sospechosos afiliados al ejército ruso y con destino a Argelia. Estas operaciones revelan una compleja red de aerolíneas de apariencia civil, que en realidad apoyan la logística militar rusa para ayudar a Moscú a eludir las sanciones internacionales.
Varios aeropuertos militares y civiles argelinos acogen periódicamente vuelos de esta red rusa, convirtiendo al país en un auténtico centro de tránsito y redistribución, ofreciendo a Rusia un medio para mantener cadenas de suministro más difíciles de controlar o sancionar.
Argelia, antigua aliada de Moscú, es uno de los principales clientes de Rusia en materia de armas, habiendo obtenido de ella el 73% de sus suministros entre 2018 y 2022, recuerda el Kyiv Post que informa sobre la investigación.
Consolidar su presencia militar en África
Entre los cargamentos identificados se encuentran sistemas rusos avanzados, como cazas Su-57 de quinta generación, así como cazabombarderos Su-34, estos últimos fueron observados camuflados en instalaciones en Komsomolsk-on-Amur. Las imágenes de satélite también muestran aviones An-124 e Il-76 conectados a la red y estacionados en el aeropuerto de Argel.
Según Defense News, algunos dispositivos conectados a esta red han realizado viajes intercontinentales inusuales. Por ejemplo, se informó que un Il-76TD voló de Rusia a Guinea con escala en Argelia, mientras que otro completó una extensa gira por América Latina antes de regresar a Rusia vía Mauritania y Argelia.
Este “puente aéreo clandestino” se convertiría en una herramienta clave para la cadena logística militar-industrial de Rusia, permitiendo el movimiento de productos electrónicos, componentes y equipos sensibles a pesar de los estrictos controles de exportación occidentales.
Más allá de la simple evasión de sanciones, los investigadores creen que este “puente aéreo clandestino” ilustra especialmente la estrategia más amplia de Rusia para consolidar su presencia militar en África proporcionando apoyo logístico y material esencial a su “Cuerpo de África”.