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Sébastien Lecornu pretende mantener el objetivo de un déficit público inferior al 3% del producto interior bruto (PIB) en 2029, a pesar de la amenaza de una crisis económica debido al aumento de los precios de los combustibles. Esto es lo que escribió en una carta al jefe del Medef.

“Les confirmo que el Gobierno del que soy responsable no se desviará de la senda establecida y volverá a situarse por debajo del 3% de déficit público en 2029”, afirma el Primer Ministro en esta carta fechada el martes y difundida por Les Echos, en respuesta a una carta de Patrick Martin de abril.

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Pero “la necesidad de restablecer nuestras finanzas públicas exige un reparto de responsabilidades. El Estado hará su parte al respecto. Espero la misma movilización de todos los actores económicos”, añade el jefe de Gobierno. Por ejemplo, considera “esencial” “reforzar la eficacia” de las medidas de apoyo a las empresas, aunque cree que “todavía es posible” reducir los impuestos, en particular los que gravan la producción.

Si bien tendrá que presentar la próxima semana nuevas ayudas a los sectores afectados por el aumento de los precios en los surtidores, Sébastien Lecornu explica que quiere elaborar un presupuesto “que nos permita reducir nuestro déficit público el próximo año, sin perturbar nuestro frágil crecimiento, especialmente en el actual contexto internacional”.

Medef ha enviado sus propuestas al Primer Ministro

Para ello, pretende “nutrir y estructurar mejor estos debates con el Parlamento, así como con los interlocutores sociales”, proponiendo “reforzar el diálogo” con los empresarios antes de los plazos presupuestarios. “Si se quieren hacer propuestas de ahorro o de reformas, el Gobierno está dispuesto a examinarlas sin tabúes”, añade.

Medef había enviado, en una carta al Primer Ministro el 10 de abril, propuestas para mejorar el procedimiento presupuestario, incluido el establecimiento de una “regla de oro constitucional” sobre el déficit público.

Pero Sébastien Lecornu explica que estos cambios de procedimiento corresponden al Parlamento y que esta reforma “tendría pocas posibilidades de éxito” dado que no cuenta con mayoría. Además, con una norma así, “la gestión del Covid habría sido imposible, si no fuera por el recurso a aumentos masivos de impuestos”.

A mediados de abril, el Gobierno rebajó ligeramente su previsión de crecimiento para 2026 hasta el 0,9%, frente al 1% anterior, y revisó al alza su previsión de inflación debido a la guerra en Oriente Medio, manteniendo al mismo tiempo el objetivo de déficit del 5% del PIB.

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