La FIDH saluda el juicio en Francia de un ucraniano por crímenes contra la humanidad
La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) y su organización miembro en Ucrania, Truth Hounds, celebraron el sábado el procesamiento en Francia por crímenes contra la humanidad contra un separatista ucraniano, presunto torturador en una prisión entonces bajo control prorruso.
La FIDH, Truth Hounds y la Liga de Derechos Humanos (LDH) alertaron a las autoridades hace cuatro años sobre la presencia de los acusados en suelo francés. Oksana Pokalchuk y Dmytro Koval, codirectores ejecutivos de Truth Hounds, se despiden “expresamos firmemente el deseo de las autoridades francesas de investigar estos hechos”en un comunicado de prensa conjunto con la FIDH.
Yehven B. es un ucraniano residente en Francia desde 2021, sospechoso de abusos entre 2016 y 2019 en Izoliatsia, una prisión de siniestra reputación en Donetsk, entonces bajo control de separatistas prorrusos apoyados por Moscú.
Fue acusado y puesto en prisión preventiva por crímenes contra la humanidad, en particular, informó el viernes la Fiscalía Nacional Antiterrorista (PNAT), responsable del asunto, a petición de la Agencia France-Presse (AFP).
“Esta detención demuestra que la cooperación eficaz entre las organizaciones de la sociedad civil ucraniana y las autoridades judiciales europeas puede desempeñar un papel decisivo en el avance de la lucha contra la impunidad”Da la bienvenida a este comunicado de prensa a Ilya Nuzov, Jefe de la Oficina de Europa del Este y Asia Central de la FIDH.
“Esta primera denuncia oficial de Ucrania ante un tercer Estado demuestra que las víctimas de crímenes internacionales pueden buscar justicia fuera de su jurisdicción cuando los presuntos autores intentan escapar de los procedimientos judiciales internos”subrayan los señores Clémence Bectarte y Marc Bailly, abogados de las partes civiles, en este comunicado de prensa.
Como parte de las investigaciones preliminares del PNAT denunciaron a ex presos de Izoliatsia “el papel del sustituto” de Yehven B., él mismo prisionero. Por lo tanto, se sospecha que es uno “responsable en particular de extorsionar confesiones a otros presos, de infligirles violencia (incluyendo sexual)tortura y otros actos inhumanos y degradantes”según el PNAT.