El período de incubación plantea nuevas preguntas en el caso de la mortal epidemia de hantavirus en “Hondius”: según las autoridades argentinas, la pareja holandesa difícilmente podría haberse infectado en Tierra del Fuego. Ahora los investigadores buscan pistas entre los roedores.
Según las autoridades locales, el origen del brote de hantavirus en el crucero “Hondius” no se ubica en la provincia argentina de Tierra del Fuego. “La probabilidad de que la infección haya ocurrido aquí es prácticamente nula”, dijo Juan Petrina, director de epidemiología del Ministerio de Salud de la provincia del extremo sur del país.
El “Hondius” zarpó de la capital provincial Ushuaia el 1 de abril. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), posteriormente se registraron seis casos confirmados de hantavirus y dos casos sospechosos. Tres de estas ocho personas murieron.
Aún no está claro dónde se infectaron las personas con el virus. Ahora se espera que los científicos del Instituto de Investigación Malbrán de Argentina capturen roedores en Ushuaia y los examinen en busca del virus. Los hantavirus suelen transmitirse por roedores infectados, como ratas o ratones.
Una pareja de holandeses que murió a causa de la infección llegó a Ushuaia el 29 de marzo después de un viaje de meses por Argentina, Chile y Uruguay y abordó el Hondius el 1 de abril, según el Ministerio de Salud de Tierra del Fuego. Mostraron los primeros síntomas ya el 6 de abril, pero el período de incubación del hantavirus es de al menos dos o tres semanas. “Estos tiempos no son propicios para los contagios en Tierra del Fuego”, afirmó Petrina.
Además, nunca se ha registrado ninguna infección por hantavirus en la provincia de Tierra del Fuego desde que comenzó la investigación sistemática hace 30 años. El último caso de hantavirus se registró hace siete años en la vecina provincia de Santa Cruz.
dpa/jmr