La isla de Poel en el Mar Báltico actualmente siempre es buena para ganar un título. Una ballena jorobada estuvo atrapada en aguas poco profundas durante semanas. Ahora un árbitro de segunda división asume como alcalde de la isla.
El árbitro de fútbol de segunda división Florian Lechner es ahora oficialmente alcalde de la isla de Poel, en el mar Báltico, frente a la costa de Wismar. El hombre de 34 años prestó juramento por la tarde en una reunión del ayuntamiento. El político del SPD fue elegido el 18 de enero con casi el 53% de los votos válidos en la primera vuelta.
Paralelismos entre el espacio y la política
Según Lechner, su experiencia en este ámbito también le ayuda en política: “Sí, absolutamente”, afirmó tras su elección en enero. De cualquier manera, se trata de tomar decisiones, asumir responsabilidades y rendir cuentas de lo que dices al final del día. El trabajo principal de Lechner hasta ahora ha sido la cancillería estatal de la primera ministra Manuela Schwesig (SPD) en Schwerin, a 50 minutos en coche de Poel.
Según sus propias palabras, Lechner afronta su nueva tarea como líder de la isla, de unos 2.500 habitantes, con respeto, anticipación y ganas de cambiar las cosas. Promete una “nueva dinámica” para la isla, que atrae a muchos turistas en verano.
Los temas mencionados incluyen una infraestructura funcional, la seguridad y modernización de la escuela, buenas condiciones para el deporte y el voluntariado y la cuestión de cómo los jóvenes, las familias y las personas mayores pueden vivir bien en Poel. “Quiero ser un alcalde que escuche, explique, decida y defienda visiblemente la isla”, afirma Lechner.
La ballena jorobada varada fue noticia
Poel recientemente fue noticia internacional por la ballena jorobada que, con una breve interrupción, quedó varada en las aguas poco profundas de la bahía de una isla durante unas tres semanas. Una iniciativa de rescate privada finalmente maniobró al mamífero marino de doce metros de largo hasta un barco de transporte lleno de agua y lo transportó al Mar del Norte. El 2 de mayo, la ballena fue liberada a unos 70 kilómetros de la costa de Skagen, en el norte de Dinamarca.
A Lechner le gustaría comentar con los residentes estos acontecimientos, que estuvieron acompañados de gran revuelo mediático. El destino del animal no deja indiferente a nadie, explicó. “Al mismo tiempo, me di cuenta de que en el debate público a veces se pasaban por alto las opiniones de la isla y de la población local: empresas con importantes pérdidas de ventas, campos y reservas naturales pisoteados y desfigurados, residentes inestables y una comunidad isleña que se enfrentaba a una situación excepcional”.
Vista crítica del monumento a la ballena.
El Ministro de Medio Ambiente de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Till Backhaus (SPD), hizo erigir en Poel un monumento a la ballena. En la isla el asunto se considera bastante crítico, como informa Lechner. En muchas conversaciones in situ escuchó “muy claramente” que Poel tiene actualmente tareas más urgentes y que los fondos públicos deberían utilizarse principalmente para ayudar directamente a la población de la isla. “Estoy abierto al diálogo con los responsables”, afirmó Lechner. Pero siempre garantizará que los intereses de la isla y sus ciudadanos estén en el centro.