Intentar volver a poner en juego la amnistía inmobiliaria que ya había sido rechazada antes de Navidad. Sobre el nuevo Texto Refundido de la Ley de la Construcción, el expediente con el que el Gobierno pretende reescribir las normas y cualificaciones de la industria ladrillera, parte de la mayoría equivale a apretar el botón más polémico. Y lo hace presentando dos enmiendas (y otras sucesivas) durante la discusión en la comisión de Medio Ambiente de la Cámara, donde está el proyecto de ley delegado para “la racionalización y reorganización de los regímenes administrativos de la construcción y del urbanismo y las calificaciones conexas”, ya lanzado por el Gobierno, aprobado por el Tribunal de Cuentas y firmado por el Jefe del Estado. Un texto que, durante el largo proceso preparatorio, había visto desaparecer la propia hipótesis de reapertura de partidos ligada a abusos en los edificios, considerada demasiado sensible a nivel político y jurídico.
Pero ahora la mayoría vuelve a intentarlo: entre las enmiendas parlamentarias reaparecen disposiciones que relanzan el debate sobre las amnistías. El primer frente es el que abre Forza Italia. Una enmienda firmada por los diputados Patrizia Marrocco Patriarca y Piergiorgio Cortelazzo propone intervenir sobre las antiguas solicitudes de amnistía de 2003, previstas por el artículo 32 del decreto ley 269 del gobierno Berlusconi.
La ley pretende, en primer lugar, acelerar la definición de las solicitudes relacionadas con la amnistía de 2003. Previendo también su modificación póstuma: el texto llevaría a la aplicación de la amnistía, sólo para las obras terminadas “a más tardar el 31 de marzo de 2003”, también “a las propiedades construidas en zonas sujetas a restricciones relativas de no edificabilidad”. Cabe recordar a este respecto que la amnistía de 2003 tuvo una aplicación extremadamente limitada en la zona restringida.
Cabe recordar además que esta amnistía fue rechazada por la Región de Campania (decisión examinada por el Tribunal Constitucional en 2004). Para subsanar este vacío se baraja “la posibilidad de reabrir los plazos para la presentación de nuevas solicitudes”. Una reapertura que, sin embargo, no concierne sólo a Campania sino a todo el territorio nacional.
Una pendiente resbaladiza, la de la amnistía, que siempre ha dividido a políticos, administraciones locales y ecologistas. La mayoría lo sabe bien, porque el tema fue excluido del texto original precisamente para evitar un enfrentamiento frontal y la apertura de fisuras dentro de la propia estructura gubernamental. Pero las enmiendas azzurri no son las únicas que reavivan el tema. En el expediente de modificaciones del texto hay también una enmienda de la Liga, firmada entre otros por Dario Giagoni, Eugenio Zinzi, Erik Pretto Benvenuto, Silvia Sardone Centenaro, Elisa Montemagni y Edoardo Pizzimenti, que interviene sobre la cuestión de las urbanizaciones ilegales.